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Episodio 3

"Será un animalito de compañía": Lo que el Sistema dijo de Álvaro Solà

TDAH, síndrome de Down y el estigma que empieza en la infancia: Álvaro Solà, activista y autor de Plantant Cara, pone sobre la mesa capacitismo, indiferencia social y una Ley ELA que lleva un año sin aplicarse.

Por Fran Stark23 de abril de 2026
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Con Álvaro Solà

"Un animalito de compañía"

A la madre de Álvaro Solà le dijeron, cuando él era muy pequeño, que su hijo sería "un animalito de compañía" por tener TDAH. Treinta y un años después, Álvaro es auxiliar de enfermería, técnico en atención a personas en situación de dependencia, integrador social, funcionario, escritor y activista. Ha entrevistado a más de 300 personas y ha metido 51 de esas conversaciones en un libro, Plantant Cara, con firmas como Juan Carlos Unzué, Àlex Roca, Ferran Adrià, Salvador Illa y varios expresidentes de Cataluña. Esto no es una historia de superación, ni falta que hace que lo sea. Álvaro es una persona más.

Qué es el TDAH y cuáles son sus síntomas

Trastorno por déficit de atención e hiperactividad, con base neurobiológica y un componente hereditario documentado. Dificulta sostener la atención, regular impulsos y, en algunos casos, frenar la hiperactividad. Álvaro lo controla con medicación desde hace tiempo, y sin ella le cuesta más aguantar en una tarea, cambiar de foco sin perder el hilo o terminar lo que empieza. Ninguna de esas dificultades lo convierte en menos que nadie. Lleva toda la vida aprendiendo a gestionar su propio cerebro mientras el resto asumía que la atención funciona igual para todos.

El capacitismo y los mitos que sobran

Que las personas con discapacidad no pueden disfrutar de su sexualidad, que alguien con autismo o síndrome de Down no puede ser independiente, o que una persona con diversidad funcional no puede acabar una carrera o ejercer de psicólogo. Tres ejemplos de prejuicios y de pensamientos capacitistas que se repiten a menudo y que se caen a la primera pregunta. Lo que de verdad sostiene esos mitos, desde hace décadas, es la falta de accesibilidad física, actitudinal e institucional. Educar en sexualidad desde niños es, entre otras cosas, educar a no discriminar. Igual que educar en que la discapacidad no es nada malo.

El paternalismo también excluye

Decidir por alguien "por su bien" excluye igual que la exclusión directa, solo que cuesta más señalarlo porque llega envuelto en cariño. Y hay algo más que Álvaro deja claro en la conversación: la discapacidad no es de izquierdas ni de derechas, es una cuestión de derechos humanos, dignidad y autonomía. Convertirla en bandera de partido, la use quien la use, no ayuda a nadie.

La indiferencia es la pandemia de este tiempo

Con la Ley ELA pasa algo parecido: se aprueba, se anuncia, y luego no se pone en funcionamiento o te ponen un copago que nadie puede asumir. Lleva más de un año en marcha, ampliada a otras enfermedades con síntomas similares, y la mayoría de comunidades autónomas todavía no la aplican. Eso no es un despiste de gestión, es una decisión, con nombre y con consecuencias en vidas concretas. Juan Carlos Unzué lo dijo con una frase que es inaceptable que siga pasando en nuestra sociedad: "las ayudas tienen que llegar cuanto antes para que una persona que quiera vivir no tenga que morir". Lo más habitual, frente a eso, es mirar para otro lado.

📺 Escucha la entrevista completa. para conocer en detalle la historia de Álvaro.

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